TEISHO: DESPERTANDO EN EL MERCADO

por William Nyogen Yeo Roshi

He estado platicando con algunas personas esta semana. Hay gente que está bastante asustada por las circunstancias que están viviendo, y esto me lleva a decir algo acerca del samadhi.  Este samadhi, no lo hagas complicado para tí. Despierta ahora. Y este Ahora es: en este momento. Solamente no te involucres en la conversación dentro de tu cabeza. Sólo mantente alerta. Y también mantente alerta de los pensamientos dentro de tu cabeza. Ahora bien, no intentes aplastar los pensamientos. Es lo peor que puedes hacer. Ese acto de supresión sólo les da jugo. Así se refuerza el pensamiento discriminativo, engañoso y egocéntrico. Esa pequeña mente en tu cabeza,  esa es la mente egocéntrica. El gran Bodhidharma se refiere a ella como la “mente de pasión”, porque de allí brota toda la basura.

Cualquier parte donde el Dharma se manifiesta verdaderamente, es siempre este estado de consciencia. Y está aquí con cada uno de nosotros. Es una cosa realmente sorprendente. Las únicas barreras que existen son las que yo mismo erijo en mi mente pensante. Pero, de nuevo, no puedes superar eso tratando de suprimir tus pensamientos. Eso es lo que hacemos a menudo cuando empezamos, porque realmente no sabemos que otra cosa hacer mientras nos sentamos. Incluso si el maestro trata de plantearlo claramente: “Sólo haz tu práctica”. La mente egocéntrica – la mente que está brincando por todos lados – y para algunos, ahora mismo- tiene que tener movimiento. Se le llama mente de chango. Cuando estás atrapado en las emociones, lo llamamos mente de caballo salvaje.

Si no has estado entre caballos, no puedes entender por qué es realmente una metáfora maravillosa para describirla. Los caballos son tan poderosos y tan grandes, que si no te pones cerca de ellos cuando se están moviendo, simplemente te arrastran con ellos. Y eso hacen las emociones . La mente de chango es esa cosa que chacharea,  chacharea, chacharea, chacharea, chacharea. Como para algunos en ahora mismo –chachareo, chachareo, chachareo-, tratando de analizar, tratando de comprender lo que estoy diciendo. No trates de comprender. Haz lo que Roshi hacía conmigo: “Sé estúpido”. No trates de comprender lo que estoy diciendo. Despierto. Eso es el samadhi.

Existe un impactante poder en el Ahora. Si te despiertas, ahora mismo, siempre podrás ocuparte de este momento. Hace algún tiempo, utilicé el ejemplo de un soldado en el campo de batalla. Puedes ir a Irak o a Afganistán y ver a un soldado terriblemente mutilado, tirado ahí en medio de un charco de sangre, con los huesos hechos polvo y los miembros  cercenados. Y si logras captar su atención:

 

“¡Tú! Tú!”

 

“Sí. Sí!

 

“¡Puedes manejar esto ahora mismo?

¡No pienses! ¿Puedes aguantar aquí?”

 

Invariablemente te van a contestar:

 

“Sí, lo puedo aguantar”.

En el fondo de su cabeza probablemente esté gritando. “¡Pero lo puedo hacer sólo por este instante! Dame un poco de alivio! Pero, sí puedo aguantar contigo un momento”.

 

Allí está el poder. Allí está la magia. Este instante es lo único que existe. Pero puedes quedar atrapado en el movimiento de este mundo cambiante e ilusorio –el mundo efímero; nos apegamos a él. Nos adherimos a él. ¿Por qué? Porque estamos atrapados en los 6 sentidos, entiendes? Esta bolsa de piel, estoy atrapado en mi cabeza, estoy atrapado en mi oír, estoy atrapado en mi ver, estoy atrapado en mi oler, mi saborear, mi sentir y mi pensar.

 

¿Estás pensando en este momento? Estás tratando de comprender? No comprendas.

 

Por eso me gustan los grandes Maestros. Dijo Yuan-Wu: “¿Por qué estás aquí? No tengo nada que enseñar”. ¿Ves? ¡Despierta! Cualquier cosa que yo te pueda enseñar es poner una cabeza encima de tu cabeza. Eres un Buda que funciona a la perfección –si estás en el estado de samadhi. Es el estado de estar despierto. Y así como en el caso del soldado, muchos de ustedes han sido heridos. Y siempre podrían enfrentarlo si yo les dijera: “¿Puedes aguantar?”

 

“Sí, puedo aguantar aquí”.

 

Si permaneces en el estado de samadhi, despierto ahora, funcionas de una manera tan asombrosa, que ni lo puedes imaginar: transformas el universo en el que habitas. Ahora, lo importante es que no te agarres de una interpretación intelectual sobre esto.  Tírala. No entiendas. Sólo despierta ahora. Este es el punto fundamental del Budadhama, Cualquier templo donde se practica el Dharma vivo es la balsa que el Buda ofreció. Si vienes aquí, existen reglas y  reglamentos,  y te vas a resistir a ellos. Aquellos que ya se han sentado en un sesshin  saben algo acerca de esto.

Es como un molde de galletas. Tenemos toda esta masa  extendida desbordando de la mesa. ¡Eso eres tú! Todo está por todas partes, desaliñado. Y entonces tomamos un molde de galletas llamado Budadharma, Hazy Moon, y lo imprimimos en el centro.  Y las cosas importantes están justo adentro de ese molde de galletas. El resto  es toda esa basura que no le añade nada a la asombrosa y bella forma de la galleta. Entonces vienes aquí y te tienes que moldear. Renuncia. Renuncia. No dejes que te atrapen tus expectativas. Voltea la luz hacia ti.

 

“Bueno, pues a mi no me gusta sentarme y comer con oryoki!”  Renuncia. Renuncia. Es como es. Trabaja con es como es, porque si no aprendes a hacer eso, nunca encontrarás la puerta de entrada al gran Nirvana. Ese es el lugar del gran Reposo, y no se trata de aniquilación, de ninguna manera. El gran Obaku dijo, “No  estoy predicando la doctrina de la extinción”. Pero no puedes estar cargando la mente egocéntrica, neurótica que arma el escenario de la dualidad. Por eso tenemos este asombroso tesoro al que te tienes que ajustar.

Cuando vienes al zendo,  te encuentras con la forma. “Pues yo no quiero hacer esa forma. A mí no me gusta hacer servicio”.  A mí tampoco me gustaba demasiado, pero, poco a poco, algo empieza a suceder. Poco a poco, vienes aquí, y te das cuenta que la sutileza de la práctica empieza a desarrollarse. Ya no opones resistencia a la forma tan apasionadamente, con tanta vehemencia, pero entonces te empieza a afectar el lugar donde algunas personas se sientan o donde algunas personas se paran. Te empieza a atrapar el estatus. Muy pronto tendremos un hábito café o dos por aquí, y sólo obsérvate a ti mismo: “No me importa en lo más mínimo…pero ojalá estos idiotas se cayeran por la escalera”. Obsérvate a ti mismo.

 

Esta práctica es acerca de ti. Si no te transformas, cuando llegues a ese lugar donde de pronto la luz se va atenuando, y no sepas si se va a prender de nuevo, vas a encontrarte en grandes apuros. Vas a estar asustado, te vas a estar retorciendo.

 

Y luego, ya es demasiado tarde.  Y no tenemos que vivir en ese lugar. Observamos la crisis  que nos rodea por todas partes. Vemos la locura. Y entonces decimos, “Oye, ¿estás bien?” Tenemos un lugar donde sentarnos. Tenemos un techo para resguardarnos. Y vamos a comer algo. El gran Baso decía: “Desde que entré en el camino, no ha habido un solo momento en el que me faltara sal o salsa suficiente”. ¿Ves? ¡Viene hasta con condimentos! Esto es lo asombroso que somos.

 

Hemos estado tratando de seguir el flujo de la práctica, y tenemos todo tipo de nociones preconcebidas. No podemos sólo hacer la práctica, y no es suficiente hacerla únicamente aquí. Voy a referirme a Dogen para que nos aclare un poco más, y habrá quienes digan que Dogen no aprobaba la práctica de koans. Pero cualquiera que haya practicado con mi maestro sabe. En el Shobogenzo de Dogen habían 300 koans que él recomendaba examinar a fondo.

Dice Dogen, “Despierta en el mercado”. ¿Dónde es el mercado? Es donde estás ahora mismo. En el mercado. Eso quiere decir es en tu trabajo, es en tu hogar, es afuera en la calle, es en el centro Zen, es empujando para entrar a un concierto, es en un museo –todo esto es el mercado. ¡Despierta! Ves, eso es el mercado. Donde estás sentado. Y Dogen dice, despierta allí.  Dice: “en esta vida flotante, la fama y el lucro sólo duran un momento”. Y algunos de ustedes realmente saben de lo que estoy hablando en estos tiempos.

 

Y acuérdense: Dogen nos está diciendo como son las cosas. Este es el mundo efímero. Si me estoy retorciendo, voy a hacer que esto sea un caos. No puedes entenderlo, y si estás tratando de captar intelectualmente lo que estoy diciendo, nunca lo verás. Sólo podemos practicar. Y es a través de nuestra práctica como llega la realización. 

 

Con la realización viene la manifestación. Y entonces TÚ eres un Buda viviente.  Un Buda o un Boddhisatva es simplemente una persona que continuamente permanece en samadhi. Entonces permites que este universo funcione. Es algo sorprendente.

 

“Vida flotante, fama y lucro sólo duran un momento. ¿Por qué esperaríamos largos kalpas para las causas y condiciones, para el Nirvana?”  ¡No tienes que esperar nada!  Algunos luchan con eso. Ese era mi caso. “No soy lo suficientemente bueno. Realmente tengo que hacer un esfuerzo especial”. Sí tienes que hacer un esfuerzo especial: el esfuerzo del no-esfuerzo. Pero no vayas a mal interpretarlo, porque si lo mal interpretas, caerás en los fuegos del infierno. Practicarás buji-zen. Pero si lo pescas correctamente, tomarás el camino sin esfuerzo.

 

El gran Bankei decía:  “Vive en esta mente nonata”. ¿Adonde está esta mente nonata? Esta Ahora. Sin estar atrapado en el mundo material, pero sin empujarlo tampoco, entiendes? Sin estar atrapado en la mente juiciosa de elegir y escoger, pero trabajando con ella tal como es; no como tú crees que es. Y siempre estarás bien.

 

Decía Dogen: “Entonces, los sabios que logran el camino y verifican el resultado de la práctica, rápidamente abandonan la fama por las montañas y las tierras salvajes. Los  sabios que alcanzan la otra orilla y entran en el rango supremo, rápidamente se dirigen a los bosques y los ríos”. ¿Acaso no añoramos eso? No añoramos regresar a lo profundo de las montañas? A algún lugar maravilloso escondido en un pequeño valle? Allí es donde todo va a ocurrir.

 

“Ah, si sólo tuviera el tiempo. Si nada más el mercado de valores hubiera cambiado de dirección, hubiera tenido el dinero. Sí sólo tuviera lo que dice Dogen, podría soltar todo esto. Todas las huellas desaparecerían”.

Pero eso es sólo dejar para más tarde lo que tendríamos que hacer ahora mismo. Dice: “ La persona verdadera más allá del estudio no pospone el abandono de las búsquedas mundanas”. ¿Cuántos de ustedes lo dejan para después? Cuántos de ustedes no vienen a practicar porque tienen cosas más importantes que hacer? Hay un reality show. Tienen amigos con una droga nueva y  quieren pasársela bien. Pero dice Dogen: “Sin embargo, yo no anhelo las montañas y los bosques,  y no me alejo de los barrios engentados. Las flores de loto florecen dentro de la caldera roja”. ¿Dónde está la caldera roja? ¡Tú eres la caldera roja! Este maldito cuerpo. Estas malditas emociones. Este maldito rechazar y aferrarse. Allí es donde florece el loto de la pureza. ¿Qué es ese loto? ¡Despierta! No lo entiendas – experiméntalo! ¿Estás aquí ahora? ¡Aquí en las llamas! ¿Puedes manejarlo? Puedes ocuparte de esto? 

 

Claro. El secreto es sólo quedarte aquí.

 

Dice Dogen: “Y por encima del cielo azul, hay un olmo blanco”. !Ah, el camino de salida, ¿lo ves? “En realidad no hay nubes en el cielo  ni neblina en las montañas, así que la luna avanzando hacia la talidad está clara a lo alto”. Este es el cuerpo ilusorio. Nos sentamos en samadhi. Practicamos para ver más allá de la ilusión, ¿te das cuenta? Esta es la realidad. Y la física moderna, la física cuántica está apuntando hacia este Ahora. En el mundo cuántico no hay separación. En el mundo de las partículas, en el mundo material, aparecemos, pero ¿de donde viene la partícula? De donde vienes tú? Vienes de este gran Dharmakaya. Este Ahora, esta gran mente de buda. Mientras trates de entenderlo, no hay sabiduría. Es el no sabiendo de la ignorancia. Pero no trates de imponer tu propio entendimiento, tratando de forzar las cosas como yo las quiero:  las cosas son como son. Ahora siéntate en samadhi y cosas maravillosas pueden ocurrir. ¡Haz la prueba! No te va a fallar.

 

Dice: “La luna avanzando hacia la talidad”. Tal como es. Y Tal como es está vacío y es impermanente. Atrapado en mi bolsa de piel, en los seis sentidos, me mantengo a mi mismo confinado, restringido a una banda minúscula  y estrecha de existencia ilusoria. La partícula aparece, y luego se colapsa. ¿Adonde está la partícula? Según los físicos, nunca puede perderse. ¿Eres tú una partícula? Absolutamente. Dicen que no puede perderse. Pero no la pueden rastrear, no pueden saber con certeza. La tecnología más avanzada no puede explorar  esa dimensión, pero tú si puedes. Tú puedes.

 

Fritjof Capra –El Tao de la Física- vino al Centro Zen de Los Ángeles a terminar su libro, y dio algunas pláticas acerca de él. “Es asombroso” dijo, “que estemos aquí con toda esta tecnología moderna y miles de años de aprendizaje, de investigación intelectual. Y ahora podemos ver que un pequeño monje, sentado en una cueva con una mantita mugrosa envuelta, puede expresar hoy las leyes de la física cuántica mejor que nosotros.

Si entras en ese samadhi, te sorprenderás de lo que empezarás a ver y a experimentar de ti mismo. Seguirás sintiéndote atrapado en la locura, pero, en algún momento, realmente vas a ver la locura en la que estás viviendo. Sólo tienes que encender la televisión o leer los periódicos. Tu mundo está loco, y si no lo ves, estás realmente desconectado. Cuando llegue el momento en el que la luz empiece a caer de tus ojos, ¿cuáles serán tus opciones? Qué viaje intelectual artificioso tendrá algún significado? Adonde te llevarán la fama y el lucro? Estarás tan agradecido de tener una práctica. Y la práctica te liberará.

 

Dice: “Hay muchas bardas de bambú y  setos de flores, pero el viento que sigue las condiciones no obstruye los ecos del Dharma”. ¿Lo ves? Este mundo ilusorio no es un obstáculo. Tu vida no es un obstáculo. Este Dharma asombroso fluye sin esfuerzo. ¡Tú eres esto!

 

“Bueno, pero ¿qué es lo que quieres decir?” ¡Despierta! ¿Estás aquí? Esa mente consciente – eso es el Camino Supremo. ¿Está esto fuera de esa mente consciente? ¡No! Esto es esto! Y fluye sin esfuerzo. No hay obstáculo alguno. “La luna que se refleja en el agua” significa que este mundo no impide el estado de iluminación. Y el estado de iluminación no impide este mundo. Y eso eres tu, ¿te das cuenta? Eso eres tú.

 

Dice: “¿Por qué quedarme forzosamente en salas majestuosas y grandes templos, atrapado en las trampas y las redes de lo correcto y lo equivocado? Lama Wangdor, el gran maestro Dzogchen con el que estudié, también lo decía. Decía: “Los monasterios no son necesariamente lugares adecuados para practicar el Budadharma”.  Si ves lo que está diciendo, no hay nada fuera de esto. Si esto es donde yo me encuentro practicando, entonces, lo hago. Pero no te quedes atrapado en la rigidez de una actitud de que lo sabes. Sólo hay un camino y es éste. Es el camino del no-yo (no-self).

 

Dice Dogen: “Por esta razón, es mejor jugar en las calles y los mercados donde vives”. Juega allí. Y si estás en samadhi –consciencia sin distracciones-juegas en el mercado, ¿entiendes? Y vas más allá de los umbrales de los nombres y las formas. No estás allí constantemente juzgando como bueno o malo o correcto o equivocado. Es como es. La Talidad. Y eso no impide nada. Despierta continuamente, estés donde estés. Eso es el mercado.

 

Dice: “Quién valorará esta bolsa de carne apestosa y la considerará como algo precioso?” Y continúa: “¿Quién considerará deseable no aceptar las moradas triviales y complicadas?” Sin aferrarse o rechazar. Y ahora ¡despierta, despierta! Ese es el único lugar donde puedes despertar. Dice: “Además, la presencia transformadora de Sakyamuni Buda en el mundo durante 80 años es tan irreal como la luna en el agua”. Este Dharma asombroso, esta plantilla –podemos trabajar con ella. Pero no te puedes aferrar a ella. No la puedes agarrar. Shakyamuni es una imagen. Es una sombra, tan irreal como la luna en el agua, ¿lo ves? Qué es esto? Dice: “Los métodos útiles de 28 generaciones después de su muerte están vacíos como reflejos en un espejo”. Maezumi Roshi, ¿adónde está? Una sombra. ¿Te das cuenta? Pero ¿acaso no estamos infinitamente agradecidos que siga dándole vueltas a la rueda? 

Dice: “Aquellos que enseñan a la gente y exponen sutras caen en el hoyo del adherimiento humano y el apego al ego”. De nuevo, todo depende de lo que estás mirando. No trates de llegar a conclusiones a través de algún ejercicio intelectual. Dice: “Cuando buscas a Buda afuera de la mente, Buda se transforma en un demonio”.  ¿Lo ves? Si buscas a Buda afuera de este lugar, si sólo estás viendo la plantilla, te lo estás perdiendo. Esto es nuestra piedra de toque. Y si lo puedes ver, la Sangha tiene el poder más asombroso.

 

“De manera similar, si te deleitas con los placeres, éstos se transformarán en dolor”. Es una garantía. “Bueno, Nyogen, ¿acaso yo rechazo?” ¡No! No te dejes atrapar en tu mente discriminatoria. Cuando es tiempo de reir, simplemente rie y disfrútalo. Pero no te aferres. Cuando es tiempo de llorar, simplemente llora, y no te aferres. No cargues nada contigo. No cargues la palabra sombra “Buda”. Si hacemos reverencias y ofrecemos incienso a Buda y rezamos por algo que está afuera, ¡se transforma en un demonio! No ves al Buda vivo. Buda significa ¡Despierto! Budadharma significa “Mente Despierta”. Esto es mente despierta. ¡Tú eres esto! No lo encontrarás en ningún otro lugar. Si no te despiertas, nunca habrá un Buda en el centro de tu mandala.

 

Dice: “Las tierras puras y las tierras sucias y corrompidas, ambas están simplemente llendo y viniendo dentro de un sueño. Agárrate de esto….” y eso es lo que hacemos. Nos agarramos, quedamos atrapados aquí. No lo puedes agarrar. Enséñame el momento en el que ibas subiendo las escaleras para el servicio matutino. Enséñamelo. Y ¿puedes entender que ya no eres el mismo? Para algunos, las semillas  de  nuestra destrucción, las mutaciones ya están en nuestro sistema en este momento. Ya está todo allí. ¿Te das cuenta? Este es el mundo ilusorio del sueño; si lo rechazas, estás equivocado. Eso es lo que está diciendo. No lo rechazas, pero no te arrastras dentro de él. Esto es lo que dice el gran Hongzhi en Cultivating the Empty Field (Cultivando el  Terreno Vacío). No te dejes atrapar por la vacuidad del adentro, ni tampoco por el movimiento del afuera. No hay adentro y afuera. Y si te mantienes en samadhi, entonces esta percepción de separación desaparece.

 

Ahora has entrado  en el mundo de la unidad. Eso sólo lo puedes logar en  estado de samadhi.  Permanece en estado de samadhi,  y las cosas iran bien para ti, incluso si es te enfrentas a una tragedia.

 

Dice: “Sólo llendo y viniendo, un sueño dentro de un sueño, como aquellos que están despiertos pueden anhelarlo?” No te apegas a ello. No luches con Tal como es. La Talidad. Y luego trabaja desde allí. La próxima vez que te sientes a practicar y pienses: “Pues esta sentada estuvo terrible”, o “Esta estuvo maravillosa”, entiende que estás poniendo una cabeza encima de tu cabeza. Y si dejas de hacer eso, como dijo el viejo Maestro, entonces cada día es un buen día. Y lo decía en serio.

 

“El buen y el mal karma son el orden y el desorden entre los borrachos, la gente sobria no lo practica”. “Cuan lamentables aquellos que desprecian los engaños y sus engaños, es como limpiar lodo con más lodo”. Estás tratando de deshacerte de tu engaño con tu mente engañada. Eso es como recoger lodo y restregarlo en el lodo para que quede bonito y limpio. Así es. No trates de limpiarlo con tu mente egocéntrica discriminatoria y sabionda. Sé tu práctica. Dogen decía en algún punto de su magnífico Shobogenzo, “Haz tu práctica. Y la práctica significa Iluminación”. Si realmente puedes practicar, estás iluminado. Si realmente puedes permanecer en el samadhi del Ahora, estás iluminado. Si verdaderamente puedes no hacer más que contar tu respiración –no separación, no tú contando, pero sólo el contando la respiración- es una garantía, estarás iluminado. Verás a través del engaño.

 

Dice: “Tontos aquellos que buscan a Buda mientras abrazan a Buda. Es lo mismo que buscar agua en medio del agua. Debemos saber que la verdad y la falsedad dependen del estado completo o incompleto de realización”. Depende de tu práctica, ¿te das cuenta? Si te quejas y lloriqueas acerca de tu mal karma, estás en tu cabeza. Las cosas son como son. Despierta y ocúpate de ellas.

 

Esa es la magia. Puedes darle la vuelta y despertar. Vas a tener que pasar por eso, porque es tu karma, pero puedes pasarlo dormido y engañado, aumentando el dolor y el sufrimiento, el miedo, el temblar, la ira. O bien puedes despertar y como dijo Dogen “jugar”. Y no construyas una especie de entendimiento conceptual trivial acerca de “jugar”. Porque puedes jugar en medio del duelo más profundo. Y eso no tiene nada de malo. Roshi siempre me decía: “Nyogen, en medio de la risa, siempre ten consciencia de las lágrimas. Y en medio de las lágrimas, siempre ten consciencia de la risa”. Qué palabras tan exquisitas tenía.

“¿Quién puede trascender la mente discriminatoria?” Quién puede trascenderla? Hay alguien más sentado a tu lado a quien le puedas delegar la responsabilidad? Quién está allí entre tus ojos –quién está aparte de ti? “¿Quién puede trascender esta mente y reposar en el reino de los Budas?” No pongas una carga pesada sobre tus hombros.  Dice:”El paso ligero no lesiona a las piernas”. Maravilloso, ¿te das cuenta? No empieces con todas esas cosas en tu cabeza. Vacíate. Dice: “Acaso no ves, no ves que el mercado en la mañana y el campo de batalla son el lugar original del despertar para la penetración completa de la libertad?” ¿No lo ves? No lo ves?

 

“¿Por qué las tabernas y las casas de prostitución no serían los salones de clase de los Tatagathas naturalmente verdaderos? Muéstrame algo que esté afuera del Camino y escucharé tus tontos argumentos”. Pero no vas a encontrarlo. Y cualquier cosa que se te ocurra es como ponerte otra cabeza encima de la tuya. “Sin lugar a dudas, en el lugar de la discusión, del silencio y la meditación caminando, los adornos del tesoro del loto, responden naturalmente”.

 

Ves, responde naturalmente. No te tienes que preocupar, ¿te das cuenta? La meditación.  Ahora. Despierta aquí. Eso es meditación. Atención sin distracción. Y allí donde te encuentres, permanece en el esyado de atención sin distracción. Ten el valor de observar primero cómo permites que la trivia de la mente egocéntrica te jale afuera del Sendero. “Mientras te despiertas, te duermes, avanzas o te detienes, el cumplimiento de la iluminación completa, perfecta, nunca cesa”. ¡Abre los ojos,  ¿mantente despierto! Ese es el proceso de jalar al buey de regreso al camino. ¿Jalar qué? ¡Tu mente! ¿Adónde está el sendero? ¡Este es el sendero! Se abre justo enfrente de ti. Mantente despierto. No lo vuelvas difícil. Algunos ya están de vuelta en sus mentes ruminantes. ¿Acaso no escuchas estas sencillas palabras? Quieres encontrar el camino de salida de ese lugar infernal? ¡Despierta. Despierta!

Dice: “Este es de por sí un modelo no convencional.” Lo está describiendo: “Un modelo no convencional, pero ¿ de que manera se opone al estilo de los monjes o sacerdotes? Dice: “Sólo me apena que tengo pocos compañeros en esta práctica”.

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